Desde muy temprano partimos hacia Copacabana, Cae, Fer, Shana y yo. Aunque el viaje es un poco largo, vale la pena por ver el majestuoso Lago Titicaca y tenerlo de fondo para esta sesión. Recorrimos la carretera, cruzamos el estrecho de Tiquina, subimos y bajamos por sinuosos caminos y por fin llegamos a la hermosa Copacabana.

No podíamos empezar con las fotografías sin antes hacer la visita obligada a la iglesia y prender unas velas pidiendo bendiciones. Después de cumplir con nuestro deber a la Virgen, bajamos a la playa para empezar con la sesión. Una vez allí Shana, la pequeña cooker no desperdicio el amplio pastizal y se puso a correr disfrutando de sus juegos mientras nosotros hacíamos lo nuestro. Después de este paseo por la playa tomamos un barco hacia las Islas Flotantes donde pudimos pescar nuestro almuerzo y disfrutar de un paisaje interesante.

No podíamos volver a La Paz sin comprar unas pasankallas y claro sin parar en el camino para unas ultimas tomas con el místico lago de fondo. Un día lleno de romance para esta hermosa pareja y lleno de aventuras para su pequeña Shana quien por cierto durmió todo el camino a casa.